¿Por qué ir de Misión?

"Da la Vida" es el eslogan de las Misiones 2012
La Semana Santa está a las puertas y posiblemente algunos de ustedes estén pensando aún cómo pasar esos días o se debatan en la duda de ir o no ir de misiones. Les ofrecemos cuatro motivos:

1º) El tiempo entregado a Dios y a los demás es la mejor inversión. Nos pasamos la vida enredados en miles de ocupaciones inmediatas, muchas veces banales e intrascendentes, que absorben la casi totalidad de nuestro tiempo en el estrecho horizonte del «aquí y ahora», y nos pesa tal vez no encontrar el tiempo ni la ocasión propicia para hacer el bien y dedicarnos más a Dios. Dios te sirve ahora, en bandeja, las misiones de Semana Santa: una oportunidad estupenda -quizá la única durante el año- para dedicar tu tiempo sólo para Dios y para los demás. Tiempo de gracia, tiempo de Dios, que puedes invertir en algo que quede para la eternidad. Teme este tiempo de Dios que pasa y no vuelve. Ahora puedes hacerlo; mañana quizá ya sea tarde. 

¡Fiebre Misionera en Duaca!
Jesús te invita... (Click en la imagen)
2º) Tus hermanos te necesitan. Dios te necesita. Es un hecho misterioso pero real: Dios ha querido que tu salvación y la de otras almas, el número y las circunstancias sólo Él las conoce, estén dependiendo de tu correspondencia a la gracia. Eres instrumento de salvación, la ocasión providencial para que muchas personas puedan encontrarse con Cristo. Dedicar o no una semana al año para evangelizar no es sólo una cuestión privada, como tampoco lo es la realización o no de tu misión en la vida: hay mucho en juego. Somos miembros de un Movimiento cuya razón de ser, cuya única motivación es la de extender el Reino de Cristo: ¡Venga tu Reino! Y este Reino sufre violencia; y este Reino no es para nosotros un motivo de gloria, sino un deber que nos incumbe, que nos urge, ya, ahora: «¡ay de mí si no predico el Evangelio!» (cf. 1Cor 9,16). 


3º) Te hace mucho bien; lo necesitas. Si estás dudando, si te encuentras sopesando en la balanza el sí o el no, es señal de que necesitas ir de misiones. ¿Te encuentras tibio, tal vez frío en tu vida espiritual, apagado tu entusiasmo por Cristo, sientes que te falta algo? Haz apostolado, sal de ti mismo y entrégate a los demás; encontrarás así aquello que te falta, te encontrarás con ese Cristo que tal vez aún no conoces, te encontrarás contigo mismo. Dale la oportunidad a Dios de entrar en tu vida, en tu hogar, en tu mundo… Tú tienes eso que ellos buscan y tú buscas eso que ellos tienen. Preocúpate de Cristo y de su Reino y Él se ocupará de tus cosas. Y Él tiene la solución a todos tus problemas e interrogantes, la respuesta seguramente la encontrarás en las misiones. 

En Barquisimeto también se abre la invitación. ¡Se parte de
esta aventura y Da la Vida! (Click en la imagen)
4º) Le darás un gusto inmenso a Cristo crucificado. En el Calvario asistimos a una de las escenas más hermosas y a la vez más tristes del Evangelio. Jesús, que realiza su acto supremo de entrega por amor a cada uno de nosotros, y que en esos terribles momentos de sufrimiento, muere solo, abandonado por los suyos. ¿Tendrá que repetirse de nuevo la historia de ese primer Viernes Santo? A ti te corresponde ocupar el puesto de san Juan, acompañar a Cristo, sostener a María en su dolor. Las misiones de Semana Santa son una excelente oportunidad para manifestar nuestra gratitud filial a María y nuestro amor real a Jesucristo, nuestro Redentor. 

Mira a Cristo crucificado, y si crees que Él te lo está pidiendo, pon tu agenda, tu tiempo de descanso en la cruz de Cristo. «Tengo sed, sed de almas, ayúdame a saciar esta sed…». Si hoy escuchas este ruego de Cristo, no endurezcas tu corazón, vete de misiones esta Semana Santa. Vete a servir a tus hermanos, vete a servir a la Iglesia. Dale ese pequeño gusto a Dios que lo ha dado todo por ti; date a ti mismo, a tu familia y amigos este gran regalo, esta oportunidad irrepetible. Y si te cuesta mucho, si tienes que renunciar a otras cosas, te felicito, porque así puedes ofrecerle a Dios algo que de verdad valga la pena. Te puedo asegurar que Dios no dejará de premiar con creces tu generosidad. 

Y una última cosa: si vas, no vayas solo. Llévate a un amigo.

1 comentario:

  1. Muchachos Dios les bendiga... Estamos en la misma Linea... Disculpen el abuso agregue su link a nuestros blog... estamos Uni2 y dispuestos a Misionar...

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